sábado, 24 de noviembre de 2018

Despedida a un Compañero


Este mes colgó el uniforme de Agente del Medio Natural un compañero, Raul García Alvarez, para, en el sentido literal de la palabra, pasar a “mejor vida” tras casi (le faltaban unos días)  20 años de servicio.

En este país tan dado a reconocer a los muertos los méritos que les negaban cuando estaban vivos ya va siendo hora de que cambiemos de hábitos y valoremos a las personas cuando aún pueden agradecerlo y seguir dándonos lo mejor de si mismos, como es el caso de Raul.


Un buen día del año 98 se ponía por primera vez el uniforme de Guarda destinado en el Servicio de Montes en la Comarca de Tineo donde empezó a conocer los recovecos de este singular oficio y a dejar la impronta de su excepcional calidad humana y entrega al servicio público, de la que hizo gala hasta el último día.

Posteriormente fue destinado a Somiedo donde desarrollo una ingente labor durante varios años. Entregado a la protección y custodia de los montes públicos en una zona especialmente conflictiva con una determinación que debería ser un ejemplo para todos nosotros.




Una entrega al servicio público en la que debería en todo momento sentirse respaldado por la organización en la que estaba encuadrado, pues no hacía otra cosa que cumplir con su deber por encima de intereses políticos. Sin embargo quienes deberían haberle apoyado, prefirieron plegarse a esos mismos intereses y desentenderse del compromiso casi personal de un funcionario cuando este más lo necesitaba, prefirieron mirar para otro lado. Pagaron su generosidad con ingratitud y desprecio y la desazón que eso le produjo le acompaño hasta el último día y le ratificó en la idea de buscar nuevos horizontes profesionales y abandonar este trabajo

Ante la situación solicitó el traslado y el cambio de dependencia y durante 6 años estuvo destinado en el Bajo Narcea, dependiendo de Recursos Naturales  donde recupero la ilusión por su trabajo descubriendo nuevas tareas en el ámbito de la pesca y la protección de especies y un magnífico equipo de trabajo que le ayudó a olvidar la mala experiencia anterior.

Finalmente hace 3 años, por circunstancias familiares, solicito nuevamente el traslado al Servicio de Montes, en la Comarca de Llanes pero ya con la vista puesta en otras destinos ajenos a la Guardería. Ello lo que no le impidió volcarse, como siempre hizo, en el desempeño amable y profesional de sus tareas como había hecho durante toda su carrera.  

Raúl siempre fue el compañero dispuesto a echar una mano; cambiar un servicio, ayudarte con un informe o reengancharse para echar una mano 24 h al día 7 días a la semana. Siempre de buen humor y siempre crítico con el sistema. Un sistema que lejos de valorar y cuidar a personas como él, hace todo lo posible por destruirlos y no dejarles otra salida que abandonar el barco. Algo no funciona cuando gente como Raul, una persona preparada, motivada y comprometida con el servicio público que se dejó la piel en esta empresa, no puede más y se marcha. Hastiado de desidia, burocracia y desprecio y harto de la soberbía de quienes deberían velar por que las cosas vayan bien. Como él, y muchos como él, intentan hacer cada día.

Nuestro colectivo es un poco más pobre hoy que nos ha dejado uno de los buenos. Que el ejemplo de su profesionalidad y su bonhomía sirva para combatir tanta mezquindad y servilismo como, demasiadas veces, nos encontramos en esta empresa.

Raul fue uno de los fundadores de esta modesta asociación y uno de sus firmes pilares todo este tiempo. Desde su creación fue nuestro servicio jurídico y nuestro asesor cualquier día a cualquier hora y no hay dinero en la caja para pagarle el tiempo que dedicó a esta causa . Quienes nos consideramos sus amigos seguiremos abusando de su buena disposición y consultándole sobre los mil recovecos legales con que nos tropezamos en nuestro trabajo.

Te deseamos que en tu nuevo trabajo encuentres el reconocimiento, el aprecio y el apoyo que te falto en esta administración. Quee tengas  toda la suerte del mundo en tu nuevo trabajo, que te la mereces amigo Raul.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Comunicado tras las imágenes de un lobo en un coche del Principado en Allande


La exhibición de un lobo abatido en un control de población por parte de los Agentes del Medio Natural en un vehículo oficial parece una imagen sacada de otros tiempos, tiempos de alimañeros que poco tienen que ver con los actuales Agentes del Medio Natural ni con las exigencias de protección de la naturaleza del siglo XXI, pero esa fotografía nos ha recordado hechos pasados que no deberían volver. Afortunadamente las cosas han cambiado y hoy sabemos que el lobo es una especie fundamental para el mantenimiento de los ecosistemas naturales por la tarea de selección que realiza sobre sus presas por lo que la Directiva 92/43/CEE (Directiva Hábitats) lo considera una Especie de Interés Comunitario.

Desde AGUMNPA no vamos a valorar el Plan de Gestión del Lobo en este escrito, ya que mostramos en muchas ocasiones nuestra opinión al respecto. Un plan que debería estar enfocado para proteger al lobo y minimizar los daños a la cabaña ganadera. Dentro de ese plan, se establecen también los controles de población de lobo. Por tanto, el lobo abatido en Allande, se realizó bajo la autorización de la Administración del Principado de Asturias.

En cuando a los Agentes del Medio Natural, en nuestro desarrollo profesional, no sólo debemos cumplir con la ley y velar porque se cumpla, sino que debemos hacerlo de un modo adecuado para minimizar el efecto negativo que una actuación determinada pueda tener sobre la imagen de nuestro colectivo, en este caso manchada de forma notable.

La protección y custodia de nuestro patrimonio natural es tarea encomendada a los Agentes del Medio Natural y exige profesionalidad y rigor además de  ejemplaridad. Los funcionarios públicos estamos obligados a actuar con corrección y respeto, particularmente en aquellas tareas más delicadas, como en este caso, el control de poblaciones de lobo. Es por eso que denunciamos imágenes como las aparecidas estos días en medios de comunicación y condenamos esa actuación, un hecho lamentable que no debería de volver a repetirse. Además, exigimos a nuestra Administración que de una vez por todas establezca protocolos de trabajo y directrices de actuación para evitar el caos organizativo en el que estamos sumidos. Mal distribuidos, mal organizados, carentes de medios, sin ningún protocolo de trabajo, sin coordinación entre territorios y en muchos casos entre los compañeros de la misma oficina. Esta es la lamentable situación en la que nos encontramos y que se vuelve insostenible si de verdad queremos ejercer nuestra verdadera función y nuestra vocación, que no es otra que la defensa del medio natural.

Pocas CCAA han conseguido vender la imagen de una naturaleza virgen como Asturias y, sin embargo, poco o nada se hace para conservarla y protegerla. Estaría bien, para empezar, dejar de utilizar a los Agentes del Medio Natural como asalariados al servicio del político de turno que, tras utilizarlos, los deja a los pies de los caballos como ya ha ocurrido tantas veces. A nuestro colectivo le toca decidir si quiere seguir colaborando con políticas cortoplacistas y guiadas únicamente por intereses electoralistas o si va a desterrar, de una vez para siempre, imágenes como la que ha llenado los medios y las redes sociales estas horas y va a ponerse, como es su obligación, al servicio de los ciudadanos en la custodia y protección de nuestra naturaleza.