martes, 23 de mayo de 2017

La Consejería de Desarrollo Rural suspende los aguardos nocturnos después de otra reprimenda judicial

La sentencia pone de manifiesto que la Administración no ha realizado la evaluación de riesgos, carece de protocolos y no ha adoptado las más mínimas medidas de seguridad en el uso de armas en aguardos nocturnos.


 La tarea de protección de la naturaleza en nuestra región es desarrollada por los Agentes del Medio Natural, un cuerpo con más de un siglo de historia. Sin embargo, los enormes cambios sociales que se han producido en los últimos años hacen necesario una revisión tanto de la función que ejercemos como de la forma en que lo hacemos. Por parte de todos es sabido que el trabajo que desarrollamos está “en el aire”, sin protocolos, sin instrucciones, sin la formación adecuada, sin los medios materiales actualizados; venimos trabajando por inercia histórica sin replantearse cómo y por qué se hacen las cosas, especialmente las tareas que suponen mayor riesgo o trascendencia. 
 

      Esta ausencia de protocolos, sin duda, agiliza el trabajo y puede aparentar una imagen de eficiencia y profesionalidad de cara a la ciudadanía o a los medios de comunicación, sin embargo, resulta nefasta para los propios Agentes por cuanto realizamos nuestra tarea en una especie de limbo legal en el que somos, y así lo demuestran los últimos acontecimientos, los principales responsables de nuestras actuaciones. (Tenemos como ejemplo las imputaciones del año pasado por parte de la UCOMA de la Guardia Civil por una supuesta “trama” en la inspección de los daños de lobo y donde los únicos imputados e investigados fuimos los Agentes del Medio Natural, teniendo incluso que costearse algunos compañeros la asistencia jurídica que les negó la Administración).

Ahora conocemos una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias del mes de Abril que vuelve a dejar en evidencia la  precariedad  y ausencia de protocolos en las que se desarrolla nuestro trabajo, en este caso relacionado con el uso de armas y los aguardos nocturnos, y donde el juez considera acreditada la negligencia de la Administración en los aguardos, quedando perfectamente explicado en los párrafos de la sentencia que reproducimos a continuación:

…“Pretende añadir que no existe planificación preventiva ni procedimiento de trabajo seguro para las labores de control nocturno de las poblaciones de jabalís[…] y que los guardas no realizaban las prácticas periódicas de tiro recomendadas en la evaluación de riesgos. Señala que la documentación aportada contiene una evaluación genérica del puesto de guarda, sin que esta una sola referencia a la planificación preventiva y al procedimiento de trabajo que debían seguir en el control nocturno de la población de jabalíes, y efectúa un amplio examen del informe elaborado por el jefe de servicio de caza y pesca, criticando su contenido. “ […]

…“Esta sala no comparte la anterior conclusión por las siguientes razones:

a)    Deber básico del empresario es garantizar la seguridad y salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con su trabajo, y para cumplirlo ha de conocer necesariamente los riesgos derivados de las tareas en las que ocupa a su personal. Por eso le incumben, como obligaciones específicas, evaluar los riesgos generales y concretos de las tareas encomendadas, teniendo en cuenta los métodos de trabajo y de producción, así como planificar la acción preventiva a partir precisamente de esa evaluación, que ha de prever incluso las distracciones o impudencias no temerarias del trabajador, y ser actualizada cuando cambien las condiciones de trabajo.
b)    La administración empleadora no ha dado cumplimiento a esas obligaciones, pues en la evaluación de riesgos aportada no figura el trabajo encomendado […]ni los riesgos específicos derivados de un trabajo nocturno y con armas, pese a ser evidente la peligrosidad del mismo.
c)     Tampoco ha establecido el procedimiento de trabajo a seguir ni las medidas de seguridad que deban ser observadas por los participantes de las batidas nocturnas de jabalíes. La resolución que las autoriza se limita a establecer que el control será realizado por guardas rurales con el uso de los siguientes medios: armas reglamentarias, mecanismos de visión nocturna, visores de tiro nocturno, utilización de sistemas de iluminación y focos, y la afirmación que se contiene en el informe emitido por el feje de servicio de caza y pesca, relativa a que las normas de seguridad son las recogidas en el apartado 8 de la disposición general de vedes para la temporada 2007-2008, resulta desmentida por la propia disposición. En ella se establecen como horas hábiles para practicar la caza desde el orto hasta el ocaso y las normas de seguridad para cazadores y acompañantes, no las medidas de prevención y protección adecuadas a batidas nocturnas a realizar por los guardas. “…

La sentencia, en definitiva, concluye que ha quedado demostrado que la Empresa no ha cumplido con su obligación en lo referido a la evaluación específica de riesgos y a la adopción de las necesarias medidas de seguridad además de la referida ausencia de protocolos de actuación.

Nos parece inaceptable que no se haya elaborado una evaluación de riesgos laborales ante actividades como el uso de armas de fuego, que entrañan un riesgo elevado, y que consecuentemente no se haya elaborado un plan de prevención de riesgos laborales. Es decir, estamos trabajando sin que tan siguiera se nos hayan analizado los riesgos derivados de nuestras actividades. Y más inaceptable aún, que nuestros superiores apoyen esa forma de actuar y carguen sobre nuestras espaldas su responsabilidad. 

Conocidos estos hechos y en la línea que mantenemos desde la creación de AGUMNPA, reclamamos que, de una vez por todas, se establezca un marco de actuación para el ejercicio de nuestra actividad profesional con plenas garantías jurídicas y de seguridad para los Agentes del Medio Natural y que no se queden, tal y como reclaman otras organizaciones, sólo en compensaciones económicas mientras se está jugando con nuestra seguridad, sino  basado en los siguientes puntos.

  1. Elaboración de un marco horario específico en el que tengan cabida cuantas actuaciones se desarrollen ya que en la actualidad muchas de ellas se realizan fuera del horario legal, estando por tanto fuera de la norma.

  1. Una evaluación de riesgos de todos y cada uno de los trabajos que realizamos y la posterior adopción de las medidas necesarias para eliminar esos riesgos.

  1. Establecimiento de protocolos de actuación para cuantas actividades desarrollan los Agentes del Medio Natural

  1. Información clara relativa a las condiciones del seguro y las coberturas ante un accidente en el desempeño de nuestro trabajo, particularmente cuando implica el uso de armas.

  1. Establecimiento del trabajo en parejas como medio imprescindible para la seguridad de los Agentes, especialmente en los servicios nocturnos o de especial riesgo.

  1. Creación de una licencia de armas profesional, pues nos parece fuera de lugar que se utilice una licencia de caza tipo D o E (licencias para el ejercicio de la caza en la actividad privada y de ocio) por parte de los Agentes para el ejercicio de funciones profesionales.

Desde esta asociación profesional seguiremos trabajando por mejorar la situación de nuestro colectivo y reclamando cuantos cambios sean necesarios para desempeñar las funciones que tenemos con respaldo, seguridad y profesionalidad; para garantizar el futuro de nuestro colectivo y para dar cumplimiento a lo que se espera de nosotros, que no es otra cosa que la protección de nuestro patrimonio natural.