martes, 31 de mayo de 2016

La escasez de medios materiales y humanos de los Agentes del Medio Natural, dificulta la persecución del furtivismo

Restos del último lobo recogido por los Agentes en el concejo de Salas
    Son innumerables las acciones furtivas acontecidas en Asturias en los últimos meses. Venados abatidos en Quirós o Somiedo, tres furtivos denunciados por los Agentes del Medio Natural en Lena; pero destaca sobre todo que en poco más de un mes, hayan aparecido tres lobos muertos en el Concejo de Salas. Este tipo de situaciones evidencian un repunte del furtivismo en Asturias y que es necesario atajar de raíz para que situaciones como estas no se repitan o queden impunes.

    En el caso concreto del territorio que engloba el concejo de Salas, desde AGUMNPA queremos denunciar las carencias de personal y materiales de los Agentes del Medio Natural, donde actualmente están destinados siete Agentes y un Guarda mayor para una superficie superior a las 55.000 ha distribuidas en siete concejos distintos. Además, las carencias materiales hacen que en días concretos, algunos Agentes se queden sin vehículo para desempeñar su trabajo, ya que sólo disponen de tres todoterrenos para ocho funcionarios.

  Esas carencias están teniendo una grave repercusión en el medio natural, con el repunte antes mencionado del furtivismo, dificultad para vigilar ríos salmoneros como es el Narcea, o para controlar las nuevas áreas de distribución de especies en peligro de extinción como el oso pardo Cantábrico.

    Además, queremos poner de manifiesto la falta de medios de autoprotección a la hora de enfrentarse ante acciones furtivas, que suponen un grave riesgo para la integridad física de los Agentes, sin que la Administración haya adoptado ninguna medida al respecto. Es el Principado de Asturias quien debe dotar a sus funcionarios de las medidas adecuadas para su protección y seguridad, y será por tanto la responsable en caso de que algún compañero sufra alguna agresión en el desempeño de su labor.

    Por todo ello, desde AGUMNPA instamos al Principado de Asturias a una reorganización de la plantilla y que se dote de los medios humanos y materiales necesarios para poder desempeñar nuestra labor con eficacia, algo que en la actualidad no está sucediendo. Asturias cuenta con una policía medioambiental con 250 efectivos y urge afrontar cambios internos para garantizar que el patrimonio de todos los asturianos se encuentre bien protegido. De los contrario, actos como los de estas semanas se seguirán repitiendo cada vez con más frecuencia.