viernes, 20 de mayo de 2016

Comunicado de Agumnpa en relación a la lucha contra los incendios forestales

Se cumplen cinco meses esta semana de la oleada de incendios que asoló más de 15.000 has en los montes asturianos y que durante semanas mantuvo en vilo a todo el Principado amenazando bienes y personas, destruyendo nuestro patrimonio natural y cobrándose la vida de un piloto de helicóptero que participaba en las tareas de extinción.

Desde AGUMNPA hicimos llegar entonces a los consejeros competentes nuestra preocupación por lo que considerábamos una situación de extrema gravedad, así como las actuaciones que, a nuestro juicio, deberían desarrollarse para evitar que se repitiera en el futuro.

Básicamente nuestra conclusión es que debe terminar el desequilibrio existente entre inversión en extinción y prevención de incendios. Actualmente la extinción se lleva un 80 % de los recursos y tan solo se invierte un 20 % en prevención, con los lamentables resultados que todos conocemos, pues la actual estrategia de lucha contra los incendios ha demostrado, una vez más, su ineficacia.

En condiciones como las que se dieron en diciembre ni el mayor operativo de extinción es capaz de actuar con eficacia, sin entrar a valorar el riesgo para el personal de combate, y sólo medidas preventivas bien estructuradas permitirían evitar esa situación. Sin embargo, los responsables insisten en mantener un modelo caro, que pone en riesgo la vida de las personas y que resulta desbordado a las pocas horas de activarse el Plan de Emergencias.

A pesar de ello, transcurrido este tiempo, la administración responsable, lejos de analizar las posibles disfunciones existentes o mejorar los protocolos de actuación en lo que respecta a los Agentes del Medio Natural, no ha variado ni un ápice los operativos existentes, dando por concluido con ello que considera que cumplen adecuadamente su función.

Tan solo la meteorología, con lluvias persistentes a lo largo del invierno, evitó que se repitieran los incendios como, en aquellos momentos, impidió también que los daños fuesen catastróficos, pues entonces, en dos ocasiones, la llegada de la lluvia permitió controlar una situación totalmente fuera de control.

No deja de sorprender que el Gobierno del Principado desarrolle campañas de promoción del Principado de Asturias basadas en la consolidada imagen de Paraíso Natural a la vez que es incapaz de actuar eficazmente ante la mayor amenaza medioambiental en nuestra comunidad como son los incendios forestales.

Así, a día de hoy, sigue sin existir un operativo de vigilancia de incendios en épocas de riesgo, como son en Asturias estos meses de invierno - aunque parezca paradójico - que asegure la presencia de la Guardería en el monte durante las horas críticas, con el fin de disuadir a quienes pretenden provocarlos o, en su caso, identificarlos y ponerlos a disposición de la justicia. Habida cuenta de que el 80 % de los mismos son provocados, las actuaciones en este sentido, sin ningún género de duda, darían lugar a un importante descenso de los incendios.

Las BRIPAS, Brigadas de Investigación de Incendios Forestales, referencia nacional en este ámbito que, pese a la falta de apoyo institucional, han conseguido, a partir de sus investigaciones sobre el origen de los fuegos, más de 70 sentencias condenatorias por incendio en los últimos años, (siete en lo que va de 2016). Continúan con dos vacantes sin cubrir desde hace más de un año.

La sociedad asturiana debe ser consciente de que es necesario un cambio de rumbo en la actual política hacia modelos efectivos de protección que pongan verdaderamente en valor nuestro patrimonio natural y que no dejen en manos de desaprensivos o del azar el futuro del mismo.