sábado, 16 de abril de 2016

Agentes del Medio Natural, un servicio público mal aprovechado

Miguel Garrido, Secretario de Agumnpa realiza un análisis de la situación actual de los Agentes del Medio Natural y los cambios necesarios que debe abordar la Administración para mejorar este servicio público.
La protección de la naturaleza es una exigencia básica en una sociedad moderna. La Constitución Española establece en su artículo 45 que "todos tenemos derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo"Es también la Constitución y su desarrollo a través de los Estatutos de Autonomía, la que establece que las competencias en materia medioambiental serán asumidas por las Comunidades Autónomas.
Asturias, para ejercer esas competencias, además de la elaboración de legislación propia, creó un cuerpo de funcionarios, antes llamados Guardas Rurales, Guardas del Medio Natural y en la actualidad Agentes del Medio Natural, que tiene entre sus funciones las de policía y custodia de los recursos naturales; un amplio abanico que engloba protección de la caza y la pesca, de los espacios naturales, del medio forestal, de las especies protegidas y también la vigilancia, prevención e investigación de los incendios forestales.
El devenir histórico del colectivo de Agentes del Medio Natural, muchas veces utilizado como brazo ejecutor de las decisiones política –que no técnicas– ha hecho que esa función principal de vigilancia y protección se fuese perdiendo en beneficio de otro tipo de trabajos, llamémoslos secundarios, tales como el acompañamiento de cacerías, la inspección de daños de fauna o la realización de permisos de corta y quema.
La consecuencia directa de esta situación es que Asturias tiene un cuerpo con 250 funcionarios encargados de su protección, mal organizados y mal aprovechados, divididos en 4 Direcciones Generales distintas, sin un marco horario propio, con escasez de medios y protocolos. En definitiva, la organización actual de los Agentes del Medio Natural imposibilita, en la mayoría de los casos, que puedan desempeñar su principal cometido que es la protección de nuestra naturaleza.
El papel de los Agentes del Medio Natural en materia de incendios forestales se basa principalmente en dos ámbitos: por un lado la prevención de incendios forestales, que consiste en vigilancia disuasoria o en su caso identificación y denuncia de posibles incendiarios; por otro lado está la investigación de los incendios forestales a través de las Brigadas de Investigación de Incendios Forestales (BRIPAS), cuyo principal cometido es identificar las causas y los causantes de los incendios y ponerlos a disposición de jueces y fiscales. Además, este cuerpo de funcionarios está integrado dentro del plan INFOPA –excepto los miembros de las BRIPAS-, ejerciendo, cuando está activado, la vigilancia disuasoria y actuando como jefes de extinción hasta la llegada de un responsable de Bomberos de Asturias, en cuyo caso pasan a tener un papel de asesoramiento vinculante.
Visto el importante papel que desempeñan estos funcionarios, si se quiere luchar de manera eficaz contra los incendios forestales hay que abordar cambios importantes en el colectivo, apostando por la unificación en un único Servicio y no en cuatro Direcciones Generales distintas como en la actualidad; la creación de unos horarios especiales que permitan ejercer su función más allá del horario general de cualquier funcionario; la integración en el 112 para atender ya no sólo las emergencias en incendios forestales, sino de cualquier incidencia medioambiental. Además, se debe de modificar la instrucción del plan INFOPA, vigente desde el año 2001, que ha quedado desfasada y es manifiestamente mejorable.
La prevención es básica para luchar contra los incendios forestales y el papel de los Agentes del Medio Natural, fundamental para poder ejercerla. De la Administración Pública depende abordar los cambios necesarios para garantizar a todos los asturianos que su patrimonio natural está bien protegido.