miércoles, 8 de julio de 2015

El trabajo de la Guardería molesta


Ataque a los vehículos de la Guardería

El pasado 28 de marzo de 2015 apareció quemado en el concejo de Quirós un vehículo de la Guardería del Medio Natural del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa. El suceso se produjo cuando unos desconocidos abrieron el coche y dejaron una caja de cerillas encendidas dentro, provocando que el interior del vehículo se calcinara casi por completo. El todoterreno afectado, estacionado en un aparcamiento de Bárzana de Quirós, en las proximidades de la oficina del Parque Natural, fue descubierto por un Guarda del Parque, quien puso los hechos en conocimiento de la Guardia Civil.

Desde la Asociación profesional de Guardas del Medio Natural (AGUMNPA), queremos denunciar estos hechos, que sorprendentemente no han trascendido a la opinión pública, pese a haber enviado una nota de prensa y una carta al director del diario La Nueva España, algo verdaderamente extraño habida cuenta del interés que en general en ese periódico, suscitan los hechos relacionados con la conservación de la naturaleza. Más grave aún es que nadie de la Dirección General de Recursos Naturales se pusiera en contacto con los funcionarios adscritos al concejo de Quirós, interesándose por su seguridad, como si hechos de esta naturaleza hubieran de ser aceptados con total normalidad. Algo que desgraciadamente suele ser habitual cada vez que se producen actos que buscan amedrentar a los funcionarios que velan por la conservación del medio natural. 

Hace más de un año, se produjeron unos hechos similares en el concejo de Lena, cuando uno o varios desconocidos llegaron a rajar más de 20 ruedas de varios vehículos de la Guardería del Medio Natural del Parque, estacionados en Pola de Lena. En aquella ocasión, tampoco ningún superior jerárquico de la Dirección General de Recursos Naturales mostró la más mínima intención siquiera de interesarse por estos hechos, al parecer irrelevantes para ellos.

La aparición de un lobo colgado de una señal en el Concejo de Lena hace un par de meses generó un razonable revuelo y provocó una lógica indignación. Sin embargo, unas acciones realizadas por delincuentes del mismo pelaje con el fin de amedrentar a la Guardería del Medio Natural no deberían ser ocultadas a la sociedad, que es al fin y al cabo quién paga con sus impuestos estos vehículos, y quién debería así conocer de primera mano la verdadera naturaleza de aquellos a quienes el trabajo de la Guardería parece molestar. Tal vez de esta manera se pueda exigir a las personas responsables de velar por la seguridad de la Guardería, un cambio en su política de absoluta pasividad ante estos hechos, enviando un mensaje claro de firmeza frente a quienes consideran los recursos naturales como algo no sujeto a la ley, y de refuerzo de la confianza en los Guardas que deben evitarlo. Algo que desgraciadamente hoy no ocurre.