miércoles, 22 de enero de 2014

Dejadez en la Lucha contra el Fuego


La Asociación de Guardas del Medio Natural quiere denunciar una vez más ante la opinión pública, la absoluta pasividad por parte de los responsables de la Administración en la lucha contra los incendios forestales, que ha dado lugar a que desde las jornadas cercanas a la Navidad hasta la fecha se hayan quemado cientos de hectáreas de nuestros montes.

Pese a que en las últimas semanas los vientos de componente Sur han sido prácticamente constantes y los incendios se han sucedido en las distintas comarcas, interrumpidos únicamente por la llegada de escasas precipitaciones, no se ha establecido ningún dispositivo especial de vigilancia en los montes que evite la acción de los pirómanos o consiga su identificación y puesta a disposición de los tribunales. Únicamente por iniciativa de la propia Guardería, con el respaldo del Servicio de Montes, se han organizado vigilancias especiales en algunas comarcas fuera del horario general de trabajo, esto es, en las últimas horas de la tarde y la noche, que son aquellas en las que se inician la mayor parte de los incendios. Sin embargo no existe un dispositivo legalmente respaldado en cuanto a horarios e integrado en un Plan de Prevención de Incendios Forestales que se active en las épocas de riesgo y no solo cuando los incendios ya han destruido cientos de hectáreas en los montes.

Creemos que desarrollar la función que por ley tiene encomendada la Guardería, la custodia de los recursos naturales y la prevención de incendios, no puede estar sujeto a la voluntariedad de los funcionarios y reclamamos que, sin más dilación, se establezcan operativos que protejan de forma efectiva los montes de la acción de los pirómanos.

Al plantear al actual Director de Política Forestal la necesidad de poner en marcha tales actuaciones, éste manifestó que la sociedad asturiana no podía asumir el gasto que ello supondría, mostrándose contrario a apoyar el establecimiento de las mismas. Lo que sin duda no puede asumir la sociedad asturiana es el constante deterioro de nuestros montes, que son los paganos de una política nefasta en la lucha contra los incendios forestales que, únicamente, presenta resultados favorables cuando las condiciones meteorológicas, la lluvia o la ausencia de viento, impiden el avance del fuego.

Una política que antepone la satisfacción de colectivos completamente ajenos a un aprovechamiento sostenible de los recursos, a una verdadera lucha contra el fuego, que es la verdadera lacra de nuestro patrimonio natural. Se hace inaplazable una política decidida de prevención de los incendios forestales que implique desde el estamento educativo, desarrollando programas de concienciación, hasta el técnico planificando y desarrollando actuaciones que dificulten la concurrencia o la propagación del fuego. Pero también se hace necesario aplicar la legislación con autoridad por parte de sus agentes, que, en el ámbito forestal son los Guardas del Medio Natural, función ignorada sistemáticamente por los responsables políticos y que parece imperativa ante la acción de auténticos terroristas medioambientales que no son otra cosa quienes incendian impunemente, año tras año, nuestros montes.