martes, 26 de marzo de 2013

Un año esperando por el NIP





Hoy se cumple un año de la publicación de la Resolución de 5 de marzo de 2012, de la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos, que regula la acreditación e identificación del personal de la Guardería del Medio Natural, cumpliéndose por tanto el plazo que la Consejería tenía para dotar a todos los miembros de este colectivo del un Número de Identificación Profesional y la Tarjeta Identificativa, algo que desde AGUMNPA consideramos imprescindible, ya no solo para la correcta identificación de los Guardas del Medio Natural por parte del ciudadano, sino para preservar la intimidad y los datos personales de los miembros de este colectivo en el ejercicio de sus funciones como Agentes de la Autoridad. 

Desde AGUMNPA procedemos a solicitar, en escrito remitido a la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos, el cumplimiento de la Resolución de 5 de marzo de 2012 para que se entregue de forma inmediata la placa y tarjeta identificativa a todos los Guardas del Medio Natural de la Dirección General de Recursos Naturales. 

viernes, 1 de marzo de 2013

AGUMNPA denuncia la falta de vigilancia en épocas de riesgo de incendios

Esta es la noticia aparecida en La Nueva España del día 28 de febrero:
 
La Asociación de Guardas del Medio Natural del Principado de Asturias (Agumnpa) recuerda que el ochenta por ciento de los incendios forestales se produce «en esta época del año» y que desde la Administración regional no se están tomando las medidas suficientes para acabar con «una lacra que altera el orden público, pone vidas en peligro, destruye nuestros recursos más valiosos y supone una sangría inasumible para las arcas públicas», sostiene el presidente de la entidad, Manuel Fernández Fabián. Según el portavoz de Agumnpa, «poner en marcha un plan con dispositivos especiales los días de riesgo serviría para rebajar los incendios, al menos, a la mitad».
 
Las estadísticas reflejan que ocho de cada diez incendios registrados en Asturias se producen entre enero y abril. Según Fernández Fabián, «el 90 por ciento» de ellos son intencionados y, «a pesar de las denuncias» del colectivo, «no se ha establecido ningún operativo que garantice la presencia en el monte del personal de guardería en las horas de la tarde o primeras de la noche, que es la franja horaria en la que se produce la mayor parte de los incendios». Agumnpa reclama «que se ponga en marcha un plan al respecto cuya finalidad sería, por un lado, la detección rápida de incendios, la vigilancia disuasoria de los posibles pirómanos y por último la identificación, en su caso, de los causantes de los incendios».
 
El presidente de la Asociación de Guardas del Medio Natural del Principado de Asturias considera que el aumento de la vigilancia sería totalmente asumible desde el punto de vista económico si se tiene en cuenta el daño que causan los fuegos en la región. «Los días de elevado riesgo de incendio en los que deberían activarse los dispositivos especiales de vigilancia pueden ser entre 20 y 30 al año de media, por lo que el gasto que podría suponer resulta perfectamente asumible, máxime con lo que supone con vistas a evitar incendios forestales», afirma Manuel Fernández Fabián.
 
Para los guardas forestales, la filosofía de la Administración regional tiene que cambiar. «Creemos que la gestión forestal debe evolucionar y pasar del actual planteamiento de combatir los incendios únicamente desde el punto de vista de la extinción, al que se dedican ingentes recursos presupuestarios que en muchos casos resultan inútiles frente al fuego, a una política basada en la prevención generadora de empleo en las zonas rurales y que además de evitar los incendios ponga en valor la inmensa riqueza forestal que atesoran nuestros montes», señala Fernández Fabián.
El presidente de Agumnpa recuerda: «La práctica totalidad del territorio de nuestra comunidad está declarada actualmente zona de alto riesgo de incendio, con la excepción de la zona central, donde los montes públicos son más escasos» y que «la vigente ley de Montes dispone que donde la frecuencia o virulencia de los incendios lo hagan preciso deberán elaborarse planes de defensa contra incendios, en los que será esencial el establecimiento de medios de vigilancia y las previsiones para su financiación», relata Manuel Fernández Fabián con la ley en la mano.