jueves, 16 de marzo de 2017

Modificación de la Ley de Montes: más incendios a la vista

      Desde la Asociación Profesional de Guardas del Medio Natural del Principado de Asturias (AGUMNPA), asistimos con indignación al enésimo episodio de incendios intencionados e incontrolados que ha sufrido nuestra región. No ha sido necesario más que un periodo de ausencia de precipitaciones, vientos favorables y altas temperaturas  para que salte la chispa. Pero dado que no ha habido episodios de rayos ni problemas en conducciones eléctricas, la chispa de donde salta es de la mano humana.

       Asistimos a comentarios en la prensa desde diversos sectores como que “las altas temperaturas y el viento provocan numerosos incendios”, “la simultaneidad y nocturnidad hacen pensar  que los incendios pueden ser provocados”, “no se puede criminalizar a un sector” y otros titulares similares.

      El pasado miércoles día 8, el titular en la prensa regional era que próximamente se va a modificar la Ley 3/2004 de Montes, eliminando los acotados al pastoreo en las zonas incendiadas y que las denuncias y procedimientos sancionadores por esta razón quedarán anulados. Incluso que los terrenos podrán ser utilizados para las ayudas PAC. En definitiva, quemar el monte, siempre y cuando no te cojan, saldrá gratis. Dicho y hecho. Dos días después, arde media Asturias. Más de 200 incendios en dos días y hasta 70 simultáneos, hacen creer que algo pasa. Que no es casualidad. Que alguna intención tienen. Y la medida que se les ocurre a los representantes de los ciudadanos, elegidos democráticamente y que tienen que velar por el funcionamiento del estado de derecho, es modificar una Ley para minorizar las consecuencias que tiene producir un incendio. Quemar saldrá gratis. 

      Recientemente se han producido una serie de comparecencias en la Junta General del Principado, al hilo de la modificación de esta Ley. Han comparecido funcionarios del Servicio de Montes, profesionales del ámbito forestal, Agentes del Medio Natural, Investigadores de la Universidad, entidades ecologistas, sindicatos agrarios y ganaderos. Todos salvo el sector ganadero y los propios partidos políticos promotores de la modificación, incidieron en la necesidad de mantener los acotamientos para evitar una proliferación de los incendios y la degradación y erosión del terreno. Todo va a caer en saco roto. Y se ha empezado a demostrar este fin de semana.

      Desde AGUMNPA entendemos que si que se tiene que modificar la Ley de Montes, pero en otro sentido. Siguiendo la legislación de nuestras comunidades vecinas que también sufren la lacra de los incendios, los terrenos deberían de quedar automáticamente acotados desde el momento del incendio y por un periodo mínimo de un año y máximo para que se restaure a su estado inicial, existiendo mecanismos de revisión tanto al alza como a la baja en ese periodo. Todavía estamos a tiempo de evitar cometer un error que pagarán nuestros montes y nosotros mismos.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Consideraciones tras una nueva oleda de incendios forestales


    Ante la nueva oleada de incendios de los últimos días y la importancia de los daños medioambientales producidos, así como de la alarma social generada, AGUMNPA desea por este medio hacer llegar a la opinión pública varias consideraciones:

    En primer lugar el reconocimiento a la tarea desempeñada en la lucha contra el fuego por Bomberos, Agentes del Medio Natural, Cooperativas Forestales, CCFFSSEE y personas particulares que colaboran en el operativo sin cuyo esfuerzo y colaboración la situación sería incontrolable.

    En segundo lugar, lamentar que más de un año después de la terrible oleada de incendios de Diciembre de 2015, con la Comisión de Investigación sobre la misma aún sin establecer sus conclusiones las cosas no hayan cambiado y que tan graves sucesos no hayan dado lugar a cambios efectivos en la lucha contra el fuego en nuestra Comunidad.

    Las condiciones de riesgo extremo para las jornadas del día 10 y 11 ya eran conocidas debido a las condiciones de la vegetación, la ausencia de lluvias y las previsiones meteorológicas, sin embargo ninguna de estas circunstancias fueron la causa de los incendios que en su mayor parte , y a la espera de las oportunas investigaciones que lo confirmen, han sido provocados. Este hecho pone de manifiesto, una vez más, que de haber existido un adecuado operativo de vigilancia los días previos a la oleada de incendios, este habría permitido disuadir o identificar en muchos casos a los causantes de los mismo.

    Sin embargo dicho operativo sigue sin establecerse, el horario reglamentario no permite desarrollar vigilancias efectivas y no es hasta la activación del plan INFOPA, con numerosos incendios activos, cuando los Agentes del Medio Natural se incorporan a la vigilancia continua.

    Por otro lado la simultaneidad de los incendios y la ausencia de un cuerpo de Bomberos Forestales impide combatir con eficacia el avance del fuego en la superficie forestal dado que es necesario priorizar la protección de bienes y personas con lo que no puede intervenirse en numerosos incendios que avanzan sin control por los terrenos forestales con el consiguiente daño para nuestro patrimonio natural.

    Desde AGUMNPA reclamamos que con carácter inmediato la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos debe, en el ámbito de sus competencias :

  • Establecer un operativo de vigilancia preventivo a desarrollar por los Agentes del Medio Natural en las épocas de mayor riesgo de incendio, que asegure su presencia efectiva en el monte en las fechas y horarios en los que se producen los incendios.
  • Fijar un marco un horario específico para que los Agentes del Medio Natural puedan desempeñar su trabajo en las épocas y horas en los que se producen los incendios forestales.
  • Priorizar los trabajos de investigación del origen de los incendios sobre otro tipo de tareas por parte de los Agentes del Medio Natural de las zonas donde se produjeron con la adecuada coordinación con las BRIPAS de la Dirección General de Justicia e Interior.

Asturias dispone de una Policía Medioambiental propia que debería de estar situada en la primera línea contra la mayor agresión que sufren hoy en día nuestros montes, los incendios forestales. Sin embargo, para desarrollar esa tarea con eficacia, es necesario que se les se le dote de una estructura, organización y medios adecuados que le permitan desempeñar su función de protección de la naturaleza.

Es obligación de los poderes públicos garantizar nuestra seguridad ambiental, especialmente en una Comunidad como Asturias que ha hecho de su riqueza natural una referencia a nivel nacional y desde la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales no pueden seguir mirando para otro lado, es necesario afrontar los problemas y buscar soluciones a cuestiones tan graves sin más dilación.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Conclusiones tras la asamblea de la Guardería con Podemos


Después de la Asamblea convocada por la Junta de Personal Funcionario el martes 7 de febrero, donde lo más importante parecía desacreditar y deslegitimar a Agumnpa en su defensa de la Guardería del Medio Natural, el pasado viernes, con ocasión de la asamblea convocada por PODEMOS para conocer la situación actual de la GMN, de nuevo AGUMNPA fue objeto, no de críticas, que consideramos legítimas, sino de descalificaciones y falsas imputaciones por parte de algunos miembros del colectivo. Al respecto quisiéramos aclarar, una vez más, respecto a las acusaciones realizadas, y como ya hemos manifestado en las citadas asambleas, AGUMNPA y quienes la representan, en ningún momento pretende representar a la Guardería del Medio Natural y esa es la primera aclaración que realizamos antes de iniciar cualquier reunión o entrevista con grupos políticos, responsables de la administración o medios de comunicación.    Como asociación profesional, reconocemos a la Junta de Personal como el órgano de representación de los funcionarios y siempre hemos mostrado nuestra disposición a colaborar con la misma en la mejora del colectivo, (algo que parece ponerse en cuestión). En nuestro caso, siempre de acuerdo con nuestros estatutos y desde planteamientos profesionales, nunca políticos ni ideológicos.

Antes que miembros de esta asociación nos consideramos Agentes del Medio Natural, integrantes de un colectivo con más de un siglo de historia, cuya razón de ser es el Servicio Público a la sociedad en la protección y defensa de la naturaleza, como establece nuestro estatuto jurídico. Entendemos que nos debemos a ese servicio y que esa convicción debe de estar por encima de cualquier otra consideración y, por ello, la eficaz y eficiente prestación del mismo es una prioridad en los objetivos de nuestra asociación.

Como miembros pues, de ese colectivo, entendemos que esta Junta de Personal debe tener en cuenta la opinión de los 55 Agentes hoy en día integrados en AGUMNPA, ya que como trabajadores públicos también les debe representar. Tanto valor tiene la opinión de cada uno de nuestros asociados como la de quienes, legítimamente, criticaron – entendemos que a título personal – a nuestra asociación.


 
AGUMNPA aglutina a un grupo de AMN que comparten una visión de la situación actual del colectivo y un proyecto común para dotarlo de unos medios y una estructura organizativa que le permita responder eficazmente a los retos que supone la protección de la naturaleza en el siglo XXI. Un proyecto coincidente con el de la Asociación Nacional de Agentes Forestales y Medioambientales  (AEAFMA), integrada por más de 1500 Agentes, y el de las asociaciones profesionales y muchos sindicatos de las distintas autonomías. Entendemos que no todo el mundo comparta nuestra posición,  pero eso no implica que no tengamos derecho a defenderla y a trabajar por la mejora del colectivo desde la misma.

En ambas asambleas y  habida cuenta del tiempo que se dedicó a hablar de AGUMNPA, tal parece que los principales problemas de la Guardería son la existencia de  esta asociación, junto con el proyecto de Ley presentado por el PP, y nada más lejos de la realidad.

 Los principales problemas con que tropiezan a diario los Agentes del Medio Natural provienen, en nuestra opinión, de la actual estructura del colectivo y del marco organizativo que les impiden desarrollar con eficacia su tarea de protección de la naturaleza.

Creemos que no podemos hacer una vigilancia de incendios eficaz si a las 14.00 h termina nuestra jornada laboral, o que un dispositivo nocturno contra el furtivismo no puede establecerse de manera eficaz con la actual dispersión del personal,  o que la vigilancia efectiva de los cauces no puede ser tal con los horarios actuales. El servicio público que prestamos no puede basarse en que estemos dispuestos a trabajar fuera del marco horario, acogernos a un sistema de turnos o decidir voluntariamente si atendemos o no esa llamada del 112 que acaba de entrar en el teléfono corporativo.

Somos funcionarios públicos, precisamos de una estructura organizativa eficaz que nos permita trabajar con criterios de calidad y eficiencia y en esa dirección van las propuestas de AGUMNPA: unificación del colectivo, establecimiento de un decreto horario y la elaboración de una Ley que regule el acceso y la organización del colectivo.

Nos parecen positivos planteamientos como la jubilación a los 60 años, el establecimiento de una segunda actividad o la reclasificación al grupo B, pero no lo consideramos cuestiones prioritarias. Sí nos parecen de mayor trascendencia temas coma la falta de convocatoria de oposiciones, la injustificada proporción de funcionarios interinos en un colectivo que desempeña funciones de policía o el hecho de que no se cubran plazas vacantes en comisión de servicio pese a haber sido solicitadas. Cuestiones como la negativa de la Administración a prestar asistencia  jurídica a los AMN, no solo cuando la precisan como consecuencia de sus denuncias o inspecciones, sino, y especialmente, cuando son objeto de agresiones o amenazas.

O como en el caso de la investigación llevada a cabo por la UCO de la GC cuando se investiga el desempeño de su actividad profesional como funcionarios públicos, por cuanto esa falta de respaldo institucional en las instancias jurídicas supone en la práctica un menoscaba a la imagen de Autoridad que debemos representar y de la que somos Agentes, que tiene una relación inmediata con la percepción que se tiene del colectivo desde la sociedad y que puede suponer una invitación a la desconsideración a los AMN, por cuanto en muchos casos dichas agresiones quedan impunes por falta de ese respaldo.

En cualquier caso para AGUMNPA la prioridad son las cuestiones relacionadas de forma directa con el desempeño de nuestro trabajo y, particularmente, las relacionadas con la seguridad de los Agentes. El reciente fallecimiento de dos Agentes Rurales  catalanes  en acto de servicio es una trágica muestra de la trascendencia de dicha cuestión y no deberíamos esperar a que sucedieran hechos de tal gravedad en nuestra comunidad para abordar el problema.

El debate, a nuestro juicio,  es si en las actuales condiciones podemos desarrollar eficazmente y con seguridad nuestras funciones. Reducirlo a si queremos o no portar armas es desviarlo y simplificarlo.
Si Xavier y David hubiesen pasado de largo al encontrarse con el cazador que acabó con su vida ahora seguirían aquí con nosotros. Pero en AGUMNPA no nos planteamos dejar de cumplir con nuestras obligaciones, entendemos que esa no es la cuestión. Los funcionarios no solo tenemos derechos, también tenemos deberes. Para no cumplir con nuestra obligación como Agentes de la Autoridad no necesitamos armas, pero tampoco vehículos, ni uniforme, ni NIP. Para no desarrollar la función de policía medioambiental que nos corresponde no necesitamos nada de todo eso. La cuestión es qué necesitamos para hacerlo.

Para no desarrollar vigilancia preventiva de incendios nos vale con el horario general, para pasar de largo ante una infracción no necesito el uniforme y para ignorar las posibles actividades furtivas que se llevan a cabo en una zona me basta mirar hacia otro lado.

El tema de la seguridad debe plantearse desde el cumplimiento de nuestras obligaciones y en ese contexto el arma es una herramienta más cuyo uso debe valorarse. Pero no es la principal ni la primera. Primero esta la organización del trabajo que permita los servicios en pareja (e incluso en grupos) y antes, el respaldo y el apoyo por parte de la Consejería a nuestra imagen de autoridad y la defensa de todos los AMN cuando son objeto de agresiones o amenazas. Y antes aún, el disponer de medios pasivos de defensa antes posibles agresiones (guantes anti-corte, chalecos anti-balas) para ser utilizados en servicios considerados de especial riesgo y la adecuada formación policial para afrontar este tipo de situaciones.

Lo que planteamos es que el colectivo de AMN no puede seguir ignorando cuáles son sus funciones y dejarse llevar por la deriva en la que se encuentran nuestros responsables, pues creemos que ponemos en peligro el futuro de nuestra profesión. Si hubiésemos querido hacer trabajo administrativo habríamos optado a una plaza de tal y si lo nuestro es la carrera política tan fácil como afiliarnos a un partido. Pero elegimos ser Agentes del Medio Natural y trabajar por la defensa de la naturaleza con todas las consecuencias.

 
El futuro de la Guardería del Medio Natural en Asturias será lo que la mayoría de sus integrantes quiera, no los sindicatos ni los grupos políticos ni las asociaciones profesionales.

En AGUMNPA seguiremos trabajando porque ese futuro exista. 

domingo, 29 de enero de 2017

La Consejería deniega la asistencia letrada a los Agentes que se ven inmersos en procesos judiciales

El pasado 12 de enero denegó asistencia a un AMN ante un juicio por amenazas recibidas tras haber denunciado este a un incendiario

Los Agentes del Medio Natural son los funcionarios del Principado de Asturias encargados de la custodia y vigilancia del patrimonio natural y de velar por el cumplimiento de la legislación medioambiental.


En el ejercicio de sus funciones de policía administrativa, realizan identificaciones inspecciones, denuncias, decomisos, etc que, en algunos casos dan lugar a que sean objeto de amenazas o agresiones por parte de las personas ante quienes están, en ese momento, ejerciendo sus función de policía.

AGUMNPA lleva años denunciando ante los responsables de la Administración del Principado las continuas agresiones que sufren los Agentes del Medio Natural y sus medios de trabajo. Así, un coche quemado en Quirós, un lobo que apareció en un vehículo de los Agentes de Arriondas, ruedas pinchadas en Caso, etc. Innumerables amenazas, intentos de agresión y agresiones en el ejercicio de sus funciones sin que la Administración no haya hecho nada para garantizar su seguridad más allá de las buenas palabras de la Sra. Consejera.


 Además, la Consejería deniega sistemáticamente la asistencia letrada a los Agentes que se ven inmersos en un proceso judicial, por haber sufrido agresiones o amenazas en el ejercicio de sus funciones.


Como ha sucedido hace unos días a un Agente del Medio Natural citado a un juicio por amenazas sufridas en el desarrollo de su actividad profesional. Este no es un caso aislado. Esta falta de asistencia obliga a tener que costearse la asistencia letrada de su propio bolsillo o acudir a sindicatos o asociaciones profesionales para disponer de ella.


En AGUMNPA consideramos estos hechos gravísimos por cuanto muestran que la Consejería de Desarrollo Rural y los Servicio Jurídicos del Principado no sólo no quiere mejorar y garantizar nuestra seguridad, sino que nos deniega la asistencia jurídica ante hechos ocurridos como consecuencia de nuestro trabajo de policía, un derecho reconocido en el Estatuto Básico del Empleado Público y que supone una absoluta desconsideración y falta de respeto hacia sus propios funcionario y un cuestionamiento de la propia función que desarrollan.
La trágica muerte de dos Agentes Rurales catalanes en el ejercicio de sus funciones a manos de un cazador, no es un hecho aislado que pueda desvincularse del resto de amenazas y agresiones que constantemente sufren los AAFF y MA del territorio nacional cada día y debería señalar un antes y un después en el apoyo de la Consejería a los Agentes del Medio Natural cuando más lo precisan.

 
Los poderes públicos tienen el deber de garantizar la seguridad de los Agentes en el desempeño de sus funciones y a la vez, respaldar la autoridad que representan, lo que pasa, en primer lugar por respaldar su actuación ante los Tribunales frente a quienes la han insultado, amenazado o agredido, facilitándoles asistencia jurídica.

El deterioro de la imagen de los Agentes y de su autoridad derivado de la falta de respaldo desde la Administración tiene una relación directa con la frecuencia y gratuidad de las agresiones de que son objeto, por cuanto “sale gratis” prácticamente, agredir a un Agente de la Autoridad. Por ello, de no variar la política de la Consejería en este sentido, deberemos considerarla cómplice y de alguna manera, responsable de las posibles agresiones que sufra en el futuro nuestro colectivo.

sábado, 21 de enero de 2017

Reflexiones tras la tragedia

Ni Francesc Xavier Rives ni David Iglesias, cuando salieron de su casa para incorporarse al servicio y se despidieron de sus familias pensaron que no iban a volver. Sin embargo no volvieron. Cuando abordaron al cazador para comprobar su documentación simplemente estaban cumpliendo con su obligación de velar por el cumplimiento de la legislación en el ámbito medioambiental, en este caso en la actividad cinegética.

Estaban acostumbrados, como muchos de nosotros a relacionarse con cazadores y no consideraron una situación de riesgo el dirigirse al que fue su homicida. Sin chalecos antibalas, sin armas y lo que es más grave, sin formación específica ni protocolos para enfrentarse a situaciones de potencial riesgo para su integridad como sin duda era la del pasado sábado, se limitaron a hacer su trabajo de policía medioambiental como cualquier otro día.

Conmocionados aún por el terrible suceso, más allá de hacer llegar nuestras sentidas condolencias, como hemos hecho, a los familiares de los fallecidos y nuestro apoyo y solidaridad a todo el colectivo de Agentes Rurales no podemos evitar hacer una reflexión.

Nadie, a estas alturas, cuestiona que la esencia de nuestro trabajo, desde la creación de nuestro colectivo, es el de policía. Esto es, hacer cumplir las leyes de protección de la naturaleza y las que regulan sus aprovechamientos (forestales, cinegéticos, …) sin embargo, el análisis sobre de qué forma debe realizarse esta tarea ya no suscite  tantos acuerdos.

Poca diferencia hay entre el hecho de que una patrulla de la Guardia Civil pida la documentación a un cazador y que lo haga un Agente del Medio Natural. Ambos son Agentes de la Autoridad y están legitimados para hacerlo. La diferencia estriba en la preparación y en el equipamiento de ambos. Así, mientras los CC y FFSS del Estado tienen una formación específica policial en el manejo de situaciones de riesgo, defensa personal, manejo de armas que les permite afrontar con ciertas garantías una posible agresión como la que sufrieron los desafortunados compañeros, los Agentes no disponemos de esos recursos y, más aún, ni siquiera trabajamos en parejas de forma habitual.

Ni nuestras administraciones respaldan la Autoridad que representamos, ni nuestras actuaciones son ratificadas por los órganos competentes con lo que la imagen que percibe la ciudadanía es poco menos que la que somos unos funcionarios dedicados a “tocar las narices” al personal. Desde fuera, la Guardía Civil trata de apartarnos de nuestro cometido y el Ministerio de socavar nuestra autoridad y desde dentro, la mayor parte de nuestro colectivo, renuncia a ejercer sus funciones y se acomoda a un sistema que premia a quienes se desentienden de sus obligaciones.

Los terribles hechos de ayer deberían marcar un antes y un después en el devenir de nuestro colectivo. El debate no es si llevar o no llevar armas, sino de qué modo podemos desarrollar nuestras funciones de forma segura y eficaz al servicio de la ciudadanía. Quienes cada día ponen dificultades para mejorar la organización, el equipamiento y la preparación de los Agentes del Medio Natural, deben pensar en Xavier y en David, quienes pudieron pasar de largo o hablar del tiempo con el que acabo con su vida. Eligieron cumplir con su obligación. Su ejemplo de entrega y profesionalidad debe guiarnos a todos en estos tiempos difíciles.

Que descansen en paz.


Manuel Fernández Fabián
Presidente de Agumnpa

sábado, 17 de diciembre de 2016

Por fin se regula la identificación para los Agentes de las Bripas

Tras varios años negándoseles el Número de Identificación Profesional (NIP)
 
La publicación en el Boletín Oficial del Principado de Asturias de la Resolución sobre la identificación de los Guardas del Medio Natural de las BRIPAS, es el primer paso, y sin duda, el fundamental para acabar con la situación surrealista que desde la creación de estos equipos, están viviendo estos funcionarios, el hecho de que desde el SEPA (Servicio de Emergencias del Principado de Asturias) no se reconociese su condición de GMN y, consecuentemente de Agentes de la Autoridad y Policía Judicial Genérica en materia medioambiental. Con esta resolución, se establece la adecuada identificación y acreditación de este personal lo que supone una garantía jurídica tanto para los ciudadanos como para los funcionarios actuantes.
  
El trabajo riguroso y profesional que han desarrollado todos estos años los GMN, que se traduce en materia criminal en más de 80 sentencias basadas en sus investigaciones y que ha supuesto una referencia a nivel nacional en esta materia, sin duda tiene que ver con los hechos que ahora celebramos. Pero no debemos olvidar que ese trabajo no habría podido desarrollarse de ningún modo sin el apoyo incondicional que desde la Fiscalía de Medio Ambiente han recibido durante muchos años por el que fue titular de la misma D. Joaquín de la Riva Llerandi y que continúa en la actualidad con el Fiscal D. Alejandro Cabaleiro.
 
Tampoco habría sido posible sin las actuaciones (solicitud de un informe jurídico por parte de los Servicios competentes de la situación legal de este personal) que en su momento llevó a cabo el que fue Director General de Justicia e Interior, D. Rafael Abril Manso, que propiciaron que posteriormente la actual Directora Dª. María Concepción Iglesias y particularmente la Jefa del Servicio de Interior, Dª Beatriz Rodriguez, que se comprometió con la causa casi de un modo personal en un entorno hostil, podríamos decir, y que permitió que finalmente concluyeron con la firma por parte del Consejero de Presidencia y Participación Ciudadana D. Guillermo Martinez el pasado día 9 de diciembre.
 
Esperamos que el reconocimiento explícito de la condición de estos profesionales sirva para organizar de un modo eficaz el trabajo de estas Brigadas que desempeñan un trabajo de gran importancia en la persecución, al servicio de Jueces y Fiscales, de los delitos relacionados con los incendios forestales, lamentablemente demasiado frecuentes en nuestra comunidad.
 
Entendemos inaceptable cualquier tipo de intromisión, injerencia u obstáculo entre el trabajo de investigación que desarrollan estos profesionales y los órganos judiciales y por ello su dependencia orgánica y funcional debe ser acorde con estas premisas y en ningún caso integradas en entes que no tienen capacidad jurídica para intervenir ni la actitud colaboradora y de respaldo que un trabajo tan delicado requiere, como tristemente se ha demostrado en todo este tiempo que ahora concluye.
 
Tenemos hoy todos los Agentes del Medio Natural razones para la celebración, por los compañeros afectados por la Resolución y por todo el colectivo, por cuanto se han puesto las bases para que los profesionales competentes puedan desarrollar su actividad en una materia como es la investigación de incendios forestales que, hasta la fecha, se ha tratado de mantener ajena a su actividad profesional.
 
Felicitaciones pues a las BRIPAS y a todos quienes han colaborado para que esto haya sido posible.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Nuevo ataque a un vehículo de los Agentes del Medio Natural



La introducción de un lobo decapitado dentro de un vehículo oficial de los Agentes del Medio Natural de la comarca del Sella aparcado frente al Centro de Precintaje del Portazgo, y el posterior rajado de las ruedas, es un ataque más a la ya larga serie de agresiones que vienen sufriendo los Agentes del Medio Natural, los funcionarios encargados de velar por el cumplimiento de la ley en el ámbito medioambiental en nuestra comunidad.


La quema de un vehículo en Quirós, el intento de atropello a un agente en Llanes y agresión a otros dos; daños en varios vehículos en Lena y Caso; intento de agresión a un Agente en Cangas del Narcea, agresiones y amenazas en Sobrescobio. Una larga lista que, de extremo a extremo de nuestra región, deja constancia, por un lado de la clase de personas a las que diariamente se enfrentan los Agentes del Medio Natural y por otro lado, la desprotección absoluta en la que desarrollan su trabajo (servicios en solitario, ausencia de aparcamientos adecuados para sus vehículos, carencia de medios de autoprotección, falta de geolocalización de los Agentes, no integración en el 112, etc).

Este último incidente, vinculado al controvertido tema del lobo, utilizanuevamente a los Agentes del Medio Natural como rehenes para mostrar un supuesto malestar ante cuestiones políticas que son ajenas a este colectivo. Malestar que parece fomentarse desde la propia Administración, dada la ausencia de manifestaciones públicas de la Autoridad responsable que, con contundencia, debería condenar sin paliativos este tipo de hechos lamentables (cazar un lobo es, hoy en día un una infracción muy grave a la ley de caza) y por otro lado, respalde con energía la labor de sus Agentes en la custodia y vigilancia de los recursos naturales.


Vehículo siniestrado en Quirós en marzo de 2015
Creemos que ya va siendo hora de que la Sra. Consejera comparezca públicamente para defender con rotundidad el trabajo de los Agentes del Medio Natural, antes de que, visto el curso que están tomando los últimos acontecimientos, haya que lamentar una desgracia personal. La falta de reconocimiento y respaldo a estos Agentes esta dejándoles a “los pies de los caballos”, como suele decirse, y su imagen se deteriora día tras día ante la ciudadanía a la que sirven. Además, es hora de que se afronten los cambios necesarios en la estructura y organización de este colectivo para que pueda desempeñar su principal labor, que no es otra que la protección de los recursos naturales.

Produce vergüenza ajena comprobar con que diligencia la Sr. Consejera acude a defender la buena imagen de cualquier colectivo que desarrolle su actividad en el medio rural, a poco que esta pueda verse afectada por algún acontecimiento, y de que modo abandona a los funcionarios de la Consejería a su suerte en una situación de indefensión que es consecuencia directa de su propia gestión. Tenemos muy claro que vivimos tiempos de presupuestos públicos ajustados, pero siempre aparecen fondos para cualquier actuación, incluso en espacios protegidos de nuestra región, pero nunca para mejorar los medios técnicos de los encargados de su custodia.

Queda muy bien hablar del Paraíso Natural que es nuestra región, pero cuando hay que trabajar para protegerlo de las acciones de indeseables, es necesario actuar con contundencia y respaldar la labor de los Agentes del Medio Natural frente a las agresiones que sufren de modo continuado. De no ser así, la Consejera será responsable, ya no sólo de la mala gestión en la vigilancia del medio natural, sino de futuras agresiones que pudieran sufrir estos Agentes.

Si no es capaz de hacerlo así, por el bien de la naturaleza asturiana y del futuro del colectivo de Agentes del Medio Natural, le pedimos que dimita y que deje su puesto a quien sea capaz de actuar con seriedad y responsabilidad en asuntos de tanta trascendencia para nuestra Comunidad.